ASTOR ANACRÓNICO

Instalación sonora y lumínica
2021
Actualmente en exhibición en la muestra Piazzolla 100, en el Centro Cultural Kirchner, Buenos Aires, Argentina

Fotos Manuel Pose, gentileza CCK.

«This strange instrument you see here is a bandoneon. It was invented in Germany to play religious music in a church. A couple of years later, they took it to the whorehouses in Buenos Aires. That´s how tango was born.”
Astor Piazzolla dixit, 1987.

Mi instalación Astor anacrónico parte de esa anécdota y propone la recontextualización de la poética de Piazzolla en una especie de templo pagano. Con diez minutos de duración, la composición sonora y lumínica invita al espectador a una escucha transtemporal de la obra del compositor. En ella se superponen fragmentos de cuatro momentos de su carrera identificados con las grabaciones sus gloriosos conjuntos musicales y su propia voz.

En el espacio de la sala, cada zona se corresponde a un tiempo histórico: los sonidos de cada conjunto de Piazzolla, provienen de un parlante en particular. Los diversos pasados -encarnados en la Orquesta Típica del 46, los Quintetos, el Octeto Electrónico y su presentación en el Teatro Colón- conviven y exhiben sus consonancias y disonancias, proponiendo una nueva y mística temporalidad.

En el centro, un parlante que es altar, emite la voz de Astor. En sus palabras subyace una imagen recurrente: la revolución en manos de músicos que vienen del cielo. Por un lado la es revolución es interior, apasionada, amorosa: la música que lo conmueve y le da un sentido a su vida entera. Pero también es la revolución en el tango, el tango nuevo que elabora con su composición y que, a través de su actividad interpretativa, logra acercar a la gente. En esa mística, se sugiere la “noche” como significante. Él insiste: Piazzolla saca al tango de la noche, del cabaret, lo salva, lo eleva… “this is suposed to be clean”.

En Astor Anacrónico el bandoneón vuelve a una liturgia y celebra un ritual sonoro y lumínico en el que el tiempo histórico se suspende.

En esta pieza trabajé junto a Lucas DM quien desarrollo el complejo sistema de luces y junto a Mariela Bond quien además aportó su búsqueda cromática a la experiencia. También colaboraron en el montaje mis mcgyvers favoritos Santiago Rua y Alejandro Suarez Pryjmazuk. Para la manipulación de los audios, mi partner artístico Hernán Kerlleñevich, me brindó versiones customizadas de sus instrumentos digitales.

Mi instalación Astor anacrónico parte de esa anécdota y propone la recontextualización de la poética de Piazzolla en una especie de templo pagano. Con diez minutos de duración, la composición sonora y lumínica invita al espectador a una escucha transtemporal de la obra del compositor. En ella se superponen fragmentos de cuatro momentos de su carrera identificados con las grabaciones sus gloriosos conjuntos musicales y su propia voz. En el espacio de la sala, cada zona se corresponde a un tiempo histórico: los sonidos de cada conjunto de Piazzolla, provienen de un parlante en particular. Los diversos pasados -encarnados en la Orquesta Típica del 46, los Quintetos, el Octeto Electrónico y su presentación en el Teatro Colón- conviven y exhiben sus consonancias y disonancias, proponiendo una nueva y mística temporalidad. En el centro, un parlante que es altar, emite la voz de Astor. En sus palabras subyace una imagen recurrente: la revolución en manos de músicos que vienen del cielo. Por un lado la es revolución es interior, apasionada, amorosa: la música que lo conmueve y le da un sentido a su vida entera. Pero también es la revolución en el tango, el tango nuevo que elabora con su composición y que, a través de su actividad interpretativa, logra acercar a la gente. En esa mística, se sugiere la “noche” como significante. Él insiste: Piazzolla saca al tango de la noche, del cabaret, lo salva, lo eleva... “this is suposed to be clean”. En Astor Anacrónico el bandoneón vuelve a una liturgia y celebra un ritual sonoro y lumínico en el que el tiempo histórico se suspende. En esta pieza trabajé junto a Lucas DM quien desarrollo el complejo sistema de luces y junto a Mariela Bond quien además aportó su búsqueda cromática a la experiencia. También colaboraron en el montaje mis mcgyvers favoritos Santiago Rua y Alejandro Suarez Pryjmazuk. Para la manipulación de los audios, mi partner artístico Hernán Kerlleñevich, me brindó versiones customizadas de sus instrumentos digitales.

Créditos
Desarrollo de sistema de luces: Lucas DM.
Asistencia en sistema de luces: Mariela Bond

Fuentes sonoras
En esta obra solo se utilizan sonidos de grabaciones de estudio y en vivo los conjuntos de Piazzolla, como así también grabaciones de su voz. No hay fuentes instrumentales agregadas. Lo que suena es producto de la manipulación electrónica de tales fragmentos. Para eso se uilizan diversos procesos, entre ellos PIERRE y SANTIAGO, desarrollados por H. Kerlleñevich.

Sobre la exhibición Piazzolla 100

https://cck.gob.ar/piazzolla-100/10850/

Curaduría: Liliana Piñeiro y Natalia Uccello
Investigación: Lucía Ulanovsky
Asesor de contenidos: Marcelo Gobello
Colaboración: Luciana Delfabro
Asesor musical: Nicolás Guerschberg
Diseño de montaje: Leo San Juan
Producción: Paula Uccello, Nicolás Mikey, Laura Copertino